Cuando sobras...
La paradoja del crecimiento sin gente
4.000 personas se fueron a casa el jueves. Block, la empresa de Jack Dorsey. Square, Cash App, Tidal. Casi la mitad de la plantilla.
La acción subió un 23 %.
No sé tú, pero yo leí esa frase tres veces. Porque no cuadra. O no debería cuadrar.
No estamos hablando de una empresa que iba mal. Block cerró 2025 con más de 10.000 millones de dólares de beneficio bruto. Un 17 % más que el año anterior. Récord. Todo subiendo. Todo bien.
Y entonces, Dorsey miró a 4.000 de sus empleados y dijo: ya no os necesitamos.
No por una crisis. No por un mal trimestre. Sino porque la inteligencia artificial ya hace lo que hacían ellos.
Lo que dijo (y lo que significa)
Dorsey no se escondió. Lo dijo en público, en X, con una claridad que da escalofríos:
“Creo que la mayoría de las empresas llegarán a la misma conclusión y tomarán decisiones similares en el próximo año.”
No dijo “algunas”. No dijo “puede que”. Dijo la mayoría. En el próximo año.
Y añadió algo que, si lo piensas despacio, es más duro todavía:
“Prefiero llegar ahí de forma honesta y en nuestros propios términos que vernos forzados a hacerlo de forma reactiva.”
Traducción: esto va a pasar. A todos. Yo prefiero ser el primero.
Su CFO, Amrita Ahuja, lo enmarcó en la jerga que Wall Street necesita oír: “equipos más pequeños, más talentosos, usando IA para automatizar más trabajo”. Y el mercado aplaudió. Literalmente. Un 23 % de subida.
Qué me podía esperar del mercado…
https://x.com/jack/status/2027129697092731343?s=20
La parte que no sale en los titulares
Yo he despedido gente. Más de una vez. Y cada vez es horrible.
No importa cuánto lo racionalices. No importa cuántos argumentos tengas. Cuando miras a alguien a los ojos y le dices que ya no tiene sitio en lo que estáis construyendo juntos, algo se rompe. En él. Y en ti.
Dorsey dijo que un corte grande es mejor que ir goteando poco a poco. Que los despidos por goteo destruyen la moral, el foco y la confianza. Puede que tenga razón. Probablemente la tiene la verdad.
Pero hay algo que no me deja tranquilo.
Antes, cuando despedías, era porque algo no funcionaba. La empresa iba mal. El proyecto fracasó. El mercado cambió. Había una razón que, aunque dolorosa, tenía lógica humana: las cosas no salieron como esperábamos.
Esto es distinto.
Esto es: las cosas salieron mejor que nunca. Y por eso sobras.
La pregunta incómoda
Yo creo mucho en la IA. Llevo meses dedicado a aprender y con lo que aprendo a enseñar a gente a usarla. Creo genuinamente que es la mayor oportunidad que he visto en mi vida profesional. Es transformador. Realmente no he cambiado de opinión y eso lo tengo claro.
Pero también soy honesto. Y cuando un CEO con la credibilidad de Dorsey dice que la mayoría de las empresas van a hacer lo mismo en los próximos doce meses, no puedo mirar para otro lado.
Porque no estamos hablando de automatizar fábricas. Estamos hablando de gente con formación, con hipotecas, con carreras de años en tecnología. Gente que hizo todo bien. Que estudió lo que había que estudiar. Que se recicló cuando tocaba. Que llegó al trabajo cada día a aportar.
Y un jueves cualquiera, descubrió que ya no hacía falta.
No porque fuera mala. Sino porque una máquina era suficiente.
Eso cambia algo fundamental en el contrato que teníamos todos. El de: si te formas, si trabajas duro, si aportas valor, hay un sitio para ti.
¿Y si ya no?
Lo que me deja pensando
No tengo respuesta. De verdad. No la tengo. Lo he hablado este finde con varias personas.
Sé que la historia está llena de momentos así. La imprenta. El telar mecánico. La revolución industrial. Cada vez, los que predijeron el apocalipsis se equivocaron. Cada vez, surgieron trabajos nuevos que nadie imaginaba.
Pero también sé que cada una de esas transiciones fue brutal para los que la vivieron. Que entre el “se destruyeron empleos” y el “se crearon otros” pasaron décadas. Y familias. Y vidas reales. No se si esto vaya ir tan lento, todo lo contrario.
Yo sigo creyendo que la IA amplifica lo humano, estoy seguro que nos hará más humanos (y siempre lo digo). Sigo creyendo que las personas que aprendan a pensar con estas herramientas van a ser más valiosas que nunca. Lo veo cada semana en los cursos que doy. Nuevamente, no he visto nada tan transformador.
Pero no puedo celebrar un 23 % de subida en bolsa el mismo día que 4.000 personas pierden su trabajo. No sé, no me sale.
Lo que sí puedo hacer es ser honesto contigo: esto no ha hecho más que empezar. Y la pregunta que toca hacerse no es si la IA va a cambiar tu trabajo.
Es si estás preparándote para cuando lo haga. Si el mercado se está preparando para ello. Si el contrato con nuestros hijos está cambiando igual de rápido para que tomen otro camino y no el equivocado.
No se pero me parece que esto está yendo muy rápido… mucho… ¿no crees?


Lo grave, es que estamos empezando a normalizar despidos en volumen de empresas que van bien y dan beneficios... me temo que lo de la IA es la excusa perfecta para que se lo admitan... demasiado evidente????